
El sábado 19 de septiembre, la Granja San Dimas acogió una jornada de convivencia en el marco de la Peregrinación del Prisionero, con la participación de cinco personas internas del Centro Penitenciario de Estremera, una funcionaria, personas voluntarias de CONCAES y un sacerdote.
A través de dinámicas de acogida, testimonios, la Eucaristía y una comida compartida, disfrutamos de un día de encuentro, fraternidad y esperanza.
Uno de los momentos más especiales fue la plantación conjunta de un árbol, símbolo de las segundas oportunidades y de un camino de crecimiento que requiere tiempo, cuidados y confianza.
Más allá de las distintas actividades, el encuentro dejó una idea compartida: crear espacios donde las personas internas puedan sentirse acogidas, acompañadas y sean capaces de mirar hacia el futuro con esperanza. Una jornada para compartir, crecer y recordar que siempre es posible echar nuevas raíces y dar fruto unidos a Jesús.

