
¿Cómo conociste CONCAES?
Estudié Psicología en la Universidad de Oviedo y CONCAES era una de las opciones que teníamos para hacer las prácticas de cuarto de carrera.
¿Cuánto tiempo llevas en CONCAES?
Empecé de prácticas a finales de enero de 2025 y cuando acabé me quedé como voluntaria hasta hoy. No me puedo creer que haya pasado ya un año y medio.
Cuéntanos, ¿en qué programas has participado?
Empecé en un taller de Justicia Restaurativa en Oviedo (como medida alternativa a entrar en prisión en condenas pequeñas), y luego ya entré en Villabona y he participado en todo tipo de talleres, Justicia Restaurativa, PIDECO, también en talleres anuales como Olivo que es para gente de edad avanzada en el módulo 4, Yedra que es un taller de gestión emocional y salud mental y en Espacio Acuerdo que su tema principal es la resolución de conflictos.
A nivel personal, ¿qué sientes que has aprendido o que te ha aportado esta experiencia?
Sobre todo, mi mayor aprendizaje es la confianza a la hora de facilitar talleres y aportar mi opinión. La comunicación y el debate. Me ha ayudado a soltarme mucho y también a formarme y a saber cómo estar y cómo moverme en contextos un poco más hostiles como es la cárcel y delicados a nivel emocional.
Siempre me ha llamado la atención trabajar en el mundo de lo social, y gracias a CONCAES me he “reafirmado” en esa opinión y aclarado bastante las opiniones en cuanto a futuros trabajos.
¿Qué tiene de especial CONCAES para que decidieses a quedarte de voluntaria?
Sobre todo, la visión humanizada, que el equipo de CONCAES transmite a la hora de trabajar con este ámbito un poco olvidado en la sociedad. Sus valores, su forma de trabajo desde la escucha y la empatía y por ayudar a la persona que tenemos enfrente, sin duda es lo más especial que tiene CONCAES.
Durante tu participación en los talleres, ¿te has encontrado con alguna dificultad o reto? ¿Cómo lo has vivido?
Al principio me costaba mucho debatir con seguridad. Sales con tu visión más positiva de cambio y de ayuda a personas y cuando te pones a comentarla en un sitio donde la desesperanza es lo primero que te encuentras, cuesta mucho cómo hacer llegar de manera segura tu opinión y cómo hacerte “valer”. Pero al final semana tras semana, se va creando vínculo y sumando experiencia, lo consigues.
¿Cómo animarías a más personas a unirse al equipo de voluntariado?
Siempre hablo mucho de lo guay que es aportar tu granito de arena en intentar una reinserción, y como desde CONCAES poco a poco es lo que se intenta. Ir dando herramientas a la gente para poder cambiar su forma de actuar. También suelo hablar de la visión de justicia que tiene CONCAES, esa Justicia Restaurativa, algo que suele interesar bastante a las personas y que no todo el mundo conoce (de hecho, yo es algo que aprendí gracias a CONCAES, las diferentes formas de justicia que hay).
¿Quieres añadir algo más?
Nada solo añadir que también el equipo de CONCAES, con el que yo comparto voluntariado, también son gente de 10 que te hacen que la experiencia sea más enriquecedora y que te anima a seguir colaborando. Y Belén, que es una mujer con unos valores y una preocupación porque todos estemos bien y todo esté bien, que también la hace una de las responsables del buen clima que hay en el voluntariado de CONCAES en Asturias.

