
¿Cómo conociste CONCAES?
A través de haces falta.org una plataforma bastante potente para voluntariado y trabajo en el sector social.
¿Cuánto tiempo llevas en CONCAES?
Más de un año, voy por la segunda temporada digamos, empecé en 2024. Hice las formaciones iniciales un tiempo antes pero no tenía disponibilidad para participar por horarios, y al cabo de unos meses ya tuve el tiempo que necesitaba para empezar el voluntariado.
¿En qué taller participas?
Soy voluntario en Espacio Acuerdo, con mujeres en el módulo 7 del Centro Penitenciario de Córdoba. En el taller se trabajan habilidades sociales esenciales para la reinserción y siempre intentamos conectar con la actualidad, con lo que va sucediendo día a día para que haya un sentimiento de que el mundo es más grande que estar en esas cuatro paredes. La comunicación con el exterior es muy limitada: apenas televisión y cabinas telefónicas, sin acceso a medios tecnológicos. Por eso, ofrecer espacios que fomenten el diálogo, la reflexión y la conexión con la sociedad es fundamental para reducir el aislamiento y abrir oportunidades de cambio.
Cuéntanos un poco más, ¿qué actividades hacéis?
Ahora estamos con una actividad muy chula a la que llamamos “super mujer” es como si tuviéramos un muñeco, como si fuesen piezas de construcción, una dinámica práctica que consiste en construir, pieza a pieza, los elementos que necesita una persona para crecer y fortalecerse. Trabajamos aspectos como salud, nutrición, actividad física, descanso y habilidades sociales que permiten interactuar mejor con el entorno. Todo esto se integra en un proceso de reflexión personal, imprescindible para quienes están en prisión y desean madurar y transformar su vida.
¿Qué es lo que más te gusta de tu voluntariado?
El intentar ser útil para las personas, compartir, escuchar, necesitamos que nos escuchen y en la cárcel hay mucha gente que necesita ser escuchada, como calor humano. Intentar ser útil, dar herramientas, modelos lo que sea que pueda servir de ayuda.
¿Y qué tiene de especial tu voluntariado para que quieras continuar?
Mi objetivo número uno es ser útil a otras personas. Entiendo lo que es el voluntariado porque también estoy en otras parcelas como la cooperación internacional, lo que es la colaboración en prisión es parte de nuestro mundo. Hay muchas partes y colectivos de la sociedad que no visitamos porque no los frecuentamos y después de empezar a trabajar en este espacio, estableces unos vínculos con el taller, con el lugar, etc., importantes y esos vínculos a nivel personal los tengo bastante interiorizados, aunque lleve 15 meses.
Si es verdad que por los años que llevo haciendo voluntariado en distintos ámbitos, se comienza a hacer voluntariado de una forma más egoísta pero ya pasada esa etapa, realmente no voy a que me dé nada, sino que voy a dar mi tiempo y lo que pueda ofrecer, no voy a recoger porque esa etapa “egoísta” de recibir más que dar, ya la pasé. Esa hora y media que voy a la semana procuro llevarla bien preparada porque intento darlo todo, hay sesiones en las que se desarrolla una dinámica o participación, es verdad que las beneficiaras hay temas que les toca más la fibra que otros, pero siempre sobre un guion previamente establecido para dar lo máximo en esa hora y media. Lo tomo como si fuese una función de teatro, sales a darlo todo dentro de una estructura de trabajo.
¿Cómo animarías a más personas a unirse al equipo de voluntariado de Córdoba?
Estamos preparando el año que viene poder hacer actividades de sensibilización en la universidad y animar a más personas a unirse. Para mí el objetivo sería hablar del voluntariado en sí, de lo bonito de prestar tu tiempo a la sociedad, pero hay periodos en los que tienes más disponibilidad y más predisposición en el que puedes prestar más tu tiempo para ayudar y dentro de eso, creo que es eso, saber en qué campo encajas más, hasta que no empiezas no lo sabes, la predisposición ahí tiene que estar.
La cárcel es un mundo muy particular, con unos tejidos de aparente dureza pero que tú también tienes que aprender a conocerlo y aprender a moverte por ellos, yo por ejemplo en España no lo conocía, pero sí he trabajado en la calle, el conocer el lenguaje callejero es importante y en la cárcel eso ocurre, me ha facilitado tener ciertas herramientas, aunque no conociese la cárcel. Hay que prepararse para esto, sin miedo, pero tienes que prepararte porque tienes que dar y saber un poco porque siempre estamos aprendiendo.
¿Quieres añadir algo más?
Animar a las personas a que se planteen que vivimos en sociedad y debemos reportar lo que podamos dar, venia pensando en la jubilación, que en nuestra sociedad hay una parte de estar esperando a jubilarte para descansar y yo sinceramente con el respeto a cada persona, no creo que necesite descansar, es un periodo para dedicarlo a la sociedad en otros aspectos, Lo mismo vale para otras etapas, verano o vacaciones y la verdad que merece mucho la pena porque ya a nivel egoísta aprendes, conoces a otras personas voluntarias de todo el mundo. Un área de conexión de amigos es una cosa importante, yo tengo personas conocidas desde hace 30 años que hemos sido voluntarios, se queda una conexión muy especial.
Por mi experiencia CONCAES me parece una organización seria, bien estructurada y que realiza un trabajo encomiable, eso también es importante saberlo.

