
El sábado 25 de octubre, la Granja San Dimas acogió una jornada de encuentro de las personas voluntarias que participan en el programa “La Peregrinación del Prisionero” de la Comunidad de Madrid. Fue un día marcado por la fraternidad, la oración compartida, la reflexión profunda y la celebración de la fe.
La jornada comenzó con momentos de acogida y diálogo entre las personas voluntarias, quienes compartieron experiencias y vivencias de su labor en prisión. En un ambiente de recogimiento y comunión, se impartió una charla centrada en cinco notas esenciales que definen nuestro servicio pastoral en el entorno penitenciario: presencia, escucha, paciencia, vulnerabilidad y esperanza. Estas claves fueron el punto de partida para un diálogo abierto entre todas las personas asistentes, que permitió profundizar en el sentido humano y espiritual de esta vocación.
El corazón del encuentro fue la celebración de la Eucaristía, vivida con intensidad y gratitud. Al finalizar se realizó una bendición especial a todos los presentes, seguida de un gesto de envío, símbolo del compromiso renovado para continuar la misión en prisión con mayor confianza y ánimo.
Damos gracias a Dios por este encuentro que nos ha permitido hacer comunidad, reconocernos en la misma vocación, alentarnos mutuamente y fortalecer los lazos que nos unen en el servicio a los más vulnerables. Salimos de la Granja San Dimas con el corazón lleno y la certeza de que no caminamos solos, sino acompañados por una comunidad que sostiene, anima y comparte nuestra vocación.

