
¿Cómo conociste CONCAES?
Conocí CONCAES en el Centro Penitenciario de Soto del Real, en 1999, hace ya 26 años. Fue a través de un grupo de renovación carismática. Desde el principio, me llamó la atención el compromiso humano y espiritual que transmitían.
¿Cómo era CONCAES en aquel momento?
Era una organización muy pequeña, sin apenas recursos tecnológicos, pero con una gran vocación de ayuda. El enfoque era principalmente católico, y fue allí donde entablé una buena relación con Carmen, que era una voluntaria muy activa y es la actual vicepresidenta de la entidad. A partir de ese vínculo, comencé a participar en actividades y a colaborar más estrechamente.
¿Qué recuerdas de tu experiencia en prisión?
Estuve solo un año, pero fue un tiempo muy valioso. Aproveché para estudiar informática e inglés, tocar la guitarra, escribir un libro y apoyar a CONCAES en las actividades que organizaba. Reuníamos a personas para rezar y compartir momentos de reflexión. Fue una etapa de crecimiento personal muy intensa.
¿Qué mensaje te gustaría transmitir a la sociedad?
En estos tiempos difíciles, creo que lo más importante es ser buena persona. Quien actúa con bondad, tarde o temprano, encuentra bienestar. Es un principio que me ha guiado siempre.
¿Y a quienes están entrando en prisión o a sus familias?
Los familiares sufren incluso más que quienes están dentro. Vi casos de personas que venían desde otros países solo para visitar a sus seres queridos. A quienes están en prisión, les diría que siempre hay una salida, pero es fundamental tener fe y esperanza.
¿Qué significa CONCAES en tu vida?
Para mí significa mucho. Lo conocí cuando funcionaba en un piso modesto, donde apenas se reunían tres personas. Gracias a una voluntaria, pudimos montar un taller de confección donde mi mujer enseñaba a coser a mujeres que salían de prisión. También participamos en actividades en iglesias y en medios dando testimonio.
CONCAES ha pasado de ser algo pequeño a convertirse en una organización con más estructura, más presencia y que realiza una labor social muy valiosa.
¿Qué roles has desempeñado en CONCAES?
Fui director ejecutivo durante ocho años. En ese tiempo, gestioné trámites importantes como el acceso al Banco de Alimentos, coordiné reuniones de integración del voluntariado y ofrecí mi testimonio en distintos espacios. Aunque ahora mi colaboración es más puntual, sigo vinculado y dispuesto a apoyar siempre que me necesiten.

