IV Encuentro Nacional de Voluntariado de CONCAES

Los días 22 y 23 de noviembre CONCAES celebró el IV Encuentro Nacional de Voluntariado en Madrid. Personas de Asturias, Córdoba, Galicia, Región de Murcia, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Madrid compartimos dos días de experiencias, inquietudes, conocimientos y, sobre todo, entusiasmo por la labor que realizamos en los distintos territorios.       

El viernes dedicamos la mañana a profundizar en la intervención con personas mayores de 60 años en prisión. Ángeles Álvarez, gerontóloga especialista en atención centrada en la persona (ACP) y directora de dos centros de día en Vigo, nos facilitó herramientas prácticas para la intervención con este colectivo, también válidas para el resto de las personas a las que acompañamos en todas nuestras actividades. A continuación, contamos con los testimonios de tres participantes del Proyecto Olivo, nuestro programa con personas mayores, que compartieron su vivencia y los beneficios obtenidos a través del taller.   

La tarde del viernes se dedicó a incidir en la importancia de no olvidar las herramientas para la práctica restaurativa que se ofrecen en el programa y a abordar estrategias de gestión en diferentes situaciones. Tres participantes de Diálogos Restaurativos nos regalaron sus experiencias de transformación, dos de ellas eran víctima y victimario no vinculados, que tuvieron un encuentro dialogado dentro de prisión, compartieron sus historias y el efecto de alivio que les había producido conocerse.     

El sábado por la mañana celebramos la eucaristía, celebramos los 10 años del proyecto La Peregrinación del Prisionero, repasando sus frutos, y terminamos con la presentación de la labor del voluntariado en cada comunidad autónoma en la que estamos presentes.   

A modo de conclusión, el voluntariado agradece el cambio de perspectiva y la ruptura de mitos y prejuicios sobre la población privada de libertad  tras su labor en prisión; la satisfacción de ver cambios reales en las personas a las que acompañamos; la posibilidad de poner caras y compartir con compañeras y compañeros de otros territorios y, lo más importante, haber escuchado y compartido testimonios en primera persona de los únicos y verdaderos protagonistas que, generosamente, nos regalaron sus vivencias dentro de prisión.

Gracias a todo el voluntariado de CONCAES, qué bonita labor y cuánta entrega a todas las personas a las que acompañamos, ¡hasta el año que viene!